La madera es, sin duda, un material de construcción antiguo, pero que mantiene una vigencia y es incluida en construcciones vanguardistas. La encontramos desde los cimientos, hasta en acabados de lujo o en la estructura completa del inmueble.



¿QUÉ NECESITO SABER DE LA MADERA?


Lo primero, es que no toda la madera que se puede utilizar en construcción. Como norma general, podemos decir que hay dos tipos de árboles de procedencia las coníferas y las frondosas.



  • Coníferas, se pueden distinguir, de manera general, por sus ramas (pequeñas en comparación el tronco), las cuales forman una copacónica, sus hojas tienen forma de aguja y sus semillas se esparcen mediante piñas.


A las maderas procedentes de estos árboles, normalmente claras y ligeras, se las etiqueta con la letra C y ejemplos de estas son los abetos, los pinos y el cedro.


  • Frondosas, también son fácilmente distinguibles. Poseen ramas gruesas y nudosas, sus hojas son planas y anchas y se reproducen mediante flores.


La madera procedente de estos árboles suelen ser más oscuras y densas, se las clasifica con la letra D y algunos ejemplos son el haya, el roble y el chopo. Las maderas tropicales (teca, ipe, iroco, entre otros) también son frondosas, pero dadas sus características, bien merecen ser consideradas aparte.



FACTORES PARA LA CALIDAD Y CARACTERÍSTICAS


Existen muchos factores durante el crecimiento de cada una especie que influyen y determinan la calidad y las características de la madera. Los más obvios pueden ser la climatología y las características del suelo en el que crecen, pero otros como los vientos dominantes en la zona y la morfología del terreno pueden afectar a la estructura interior del árbol, generándole tensiones que es posible que aparezcan a lo largo de la vida útil del material resultante y que es conveniente conocer.


Existen diferentes partes y que de estas dependerá el producto final que podamos obtener. Desde el núcleo, hasta el exterior, son las siguientes:



Xilema

Está compuesta a su vez por el duramen y la albura. Forman la parte interior del tronco y es por donde fluye la savia sin elaborar. El duramen es la parte más oscura, seca y compacta, donde se ubica el núcleo (o médula); mientras que la albura es más clara y permeable que el duramen pero menos densa. Básicamente de esta parte es de donde se saca la madera que usamos generalmente en construcción.



Cambium:
Se trata de una capa cuyo objetivo es la reproducción, por lo tanto, es la que va creando nueva albura hacia el interior y libre hacia el exterior, la encargada de que el árbol crezca.



Liber:
También conocido como floema, es la parte interna de la corteza por la que discurre la savia elaborada.



Corteza:

Es la piel del árbol, encarga de proteger al resto del conjunto. También tiene su utilidad para la construcción, pero suele ceñirse a la decoración.


La madera no es un material homogéneo, el sentido de la veta afecta. A esta característica se la denomina anisotropía, y es una de las cualidades más importantes de la madera para entender cómo y dónde utilizarla.


Así pues, tenemos tres sentidos principales en los que organizar el corte y la colocación de la madera:



Axial:

El sentido en el que se desarrolla la altura del tronco. Por lo tanto, en un plano de corte perpendicular axial veríamos los anillos del tronco.



Radial: es el perpendicular al axial, sentido en el que gana espesor el tronco. En su plano de corte perpendicular veríamos los anillos seccionados como una especie de código de barras.


Tangencial: a uno de los anillos. Es por eso que en su plano de corte perpendicular veremos la proyección de las vetas.



*Fuente: Madera y Construcción